Publicado originalmente el 21/09/2025 · Actualizado el 30/11/2025

Que la Gen Z sea experta en apps no significa nada: son incapaces de usar una impresora

Que la Gen Z sea experta en apps no significa nada: son incapaces de usar una impresora (imagen ilustrativa 1, estilo Berraquero.com, sin texto)
```html La Generación Z y su relación con la tecnología: expertos en apps pero inexpertos en impresoras

La Generación Z y su relación con la tecnología

¿Expertos en apps pero incapaces de usar una impresora?

Introducción

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Tabla comparativa

Producto Ideal para Puntos fuertes Limitaciones
HubSpot CRMStartups y pymesPlan gratuito, interfaz sencillaFunciones avanzadas en planes de pago
Zoho CRMPymes con presupuesto ajustadoRelación precio/funcionesCurva de aprendizaje, interfaz densa
SalesforceEquipos en crecimientoEcosistema, extensibilidadCoste y complejidad

La Generación Z, nacida entre mediados de los 90 y principios de los 2010, ha crecido en un mundo rodeado de tecnología. Aunque son considerados nativos digitales y dominan las aplicaciones, hay un sorprendente contraste en su capacidad para manejar dispositivos más tradicionales, como las impresoras.

La experiencia digital de la Gen Z

Que la Gen Z sea experta en apps no significa nada: son incapaces de usar una impresora (imagen ilustrativa 2, estilo Berraquero.com, sin texto)

Con el auge de las redes sociales y las aplicaciones móviles, la Gen Z ha desarrollado habilidades excepcionales en el uso de plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat. Su capacidad para adaptarse a nuevas tecnologías es indiscutible y han demostrado ser muy creativos al utilizarlas para la comunicación y el entretenimiento.

Desafíos con la tecnología tradicional

A pesar de su dominio en el entorno digital, muchos miembros de la Generación Z se enfrentan a dificultades al interactuar con dispositivos más antiguos. Las impresoras son un claro ejemplo. Muchos jóvenes no saben cómo conectarlas, configurarlas o solucionar problemas básicos, lo que genera frustración.

¿Por qué ocurre esto?

Una posible explicación es la dependencia de la tecnología moderna. Dado que gran parte de su vida se desarrolla en dispositivos digitales, la necesidad de utilizar impresoras ha disminuido. Esto ha llevado a una falta de experiencia práctica y conocimientos en el manejo de estas herramientas. Además, la interfaz de muchas impresoras puede ser confusa y poco intuitiva, especialmente para quienes están acostumbrados a pantallas táctiles y aplicaciones sencillas.

Conclusión

La Generación Z es, sin duda, una generación de expertos en aplicaciones y tecnología digital. Sin embargo, esta competencia no se traduce en habilidades universales en el uso de todos los dispositivos tecnológicos, especialmente aquellos que son menos utilizados en su vida diaria. Es un recordatorio de que, aunque la tecnología avanza rápidamente, la comprensión y la adaptabilidad son cruciales en todas las áreas.

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La brecha entre la competencia digital y las habilidades prácticas

A medida que la Generación Z se adentra en el mundo laboral, se ha observado una paradoja intrigante: aunque son nativos digitales y tienen una competencia sobresaliente en el uso de aplicaciones y tecnologías modernas, a menudo muestran una notable falta de habilidades prácticas que antes se consideraban esenciales. Este fenómeno puede explicarse en parte por la forma en que se ha desarrollado su educación y acceso a la tecnología. Desde una edad temprana, los miembros de la Gen Z han estado expuestos a dispositivos inteligentes y aplicaciones educativas, lo que ha contribuido a su familiaridad con el entorno digital. Sin embargo, esta inmersión en el mundo digital ha dejado de lado la enseñanza de habilidades prácticas, como el uso de impresoras, fotocopiadoras y otras herramientas físicas que solían ser parte del aprendizaje cotidiano. La dependencia de lo digital La dependencia de la tecnología también juega un papel crucial en esta brecha de habilidades. Con la automatización de muchas tareas y procesos, las generaciones más jóvenes pueden sentirse cada vez más cómodas delegando responsabilidades a dispositivos y software. Esto ha llevado, por un lado, a una mejora en la eficiencia en muchas áreas, pero por otro lado, ha contribuido a la descomposición de habilidades prácticas. Una generación tan inmersa en el uso de aplicaciones puede perder contacto con el funcionamiento de dispositivos físicos simples, como impresoras o proyectores, lo que puede resultar en situaciones incómodas o frustrantes en entornos laborales o educativos.

Desafíos en la vida cotidiana

La incapacidad para manejar herramientas básicas también plantea desafíos en la vida cotidiana. Imagina a un estudiante universitario que, después de haber crecido en un entorno completamente digital, se enfrenta a la necesidad de imprimir un trabajo final para entregarlo en papel. La frustración puede surgir rápidamente al no saber cómo configurar la impresora, cargar papel o solucionar problemas comunes. Estos escenarios no solo causan estrés, sino que también pueden tener repercusiones en su rendimiento académico. A medida que la tecnología avanza y las herramientas digitales se vuelven más sofisticadas, es esencial que la educación formal y los programas de entrenamiento incorporen habilidades prácticas para garantizar que la Gen Z no se convierta en una generación de expertos en apps, pero inexpertos en su entorno físico. La importancia de un enfoque equilibrado Para abordar esta brecha de habilidades, es fundamental adoptar un enfoque equilibrado que combine la enseñanza de competencias digitales con el desarrollo de habilidades prácticas. Las instituciones educativas y los empleadores deben trabajar juntos para crear programas de formación que integren ambas áreas. Por ejemplo, talleres que incluyan prácticas en el uso de equipos de oficina, así como el manejo de software, pueden ayudar a los jóvenes a adquirir una gama completa de habilidades que les serán útiles en su vida profesional. Este enfoque integral no solo prepara a la Gen Z para el presente, sino que también les brinda las herramientas necesarias para adaptarse a un futuro en constante evolución.

Un futuro con habilidades diversificadas

En última instancia, el objetivo debe ser formar individuos que sean igualmente competentes tanto en el ámbito digital como en el práctico. Si bien es innegable que la Gen Z es una generación que ha dominado el uso de tecnología, también es crucial que se les ofrezcan oportunidades para aprender y practicar habilidades que puedan parecer obsoletas, pero que siguen siendo relevantes en el mundo actual. La capacidad de operar una impresora, por ejemplo, no solo es útil en el ámbito académico, sino que también es un reflejo de una educación completa y versátil. Al final, el equilibrio entre lo digital y lo práctico puede marcar la diferencia en el éxito y la adaptabilidad de las generaciones futuras en un mundo cada vez más complejo. ```
🧠 Artículo revisado por Toni Berraquero
Publicado originalmente el 2025-09-21. Contenido verificado con criterios de experiencia, autoridad y fiabilidad (E-E-A-T).